Sin importar qué tan novato seas en el proceso de iniciar un negocio, sentirte perdido o abrumado es comprensible. De hecho, para muchas personas, es parte del proceso.
Una licenciatura en negocios no siempre
incluye entrenamiento en habilidades prácticas que un emprendedor
necesita para iniciar una empresa; e incluso, cuando sí, aplicar lo que
has aprendido puede ser muy retador. Una vez que te gradúes, podrías
descubrir que requieres seguir fortaleciendo tus habilidades con cursos
online, programas de mentoría y, sobre todo, con experiencia en el mundo
real. La buena noticia es que un gran negocio inicia con una gran idea,
así que probablemente ya estés en el camino correcto.
El primer paso: Antes de empezar a hacer algo práctico, instálate en un espacio que encuentres relajante e inspirador.
Por ejemplo, yo normalmente trabajo en la hamaca de mi casa en Necker
Island. Después, estando ahí, imagina la empresa que puedes crear
basándote en tu idea de negocio. Debe ser una empresa en la que creas, tanto con tu corazón, como con tu mente y billetera.
¿Te emociona la forma en que este negocio hará una diferencia en la
vida de las personas? Este punto es crucial, ya que si amas tu trabajo
es más probable que perseveres a pesar de las largas jornadas y las
batallas interminables que son parte de la vida de un emprendedor.
También, si realmente te emociona, los éxitos y celebraciones serán más
dulces. Otro punto esencial a considerar es si realmente hay un hueco en
el sector en el que esperas introducirte.
A continuación sigue la Prueba Mamá, un
método que siempre he usado para decidir si perseguir o abandonar una
idea. Pídele a tu madre (o a alguien en quien confíes mucho) que te dé
sus opiniones honestas acerca de tus planes. Si voltea los ojos o se le
ponen vidriosos cuando le describes tu nuevo proyecto, entonces regresa a
tu hamaca y empieza de nuevo. Si se emociona, podrías haber dado con
una idea ganadora. Como una emprendedora de toda la vida, mi mamá tiene
un excelente juicio en ese tema; pero aunque la tuya no sepa sobre
negocios, siempre tendrá como prioridad tus mejores intereses.
El siguiente paso es involucrar el riesgo,
que es probablemente la razón por la que estás dudando atreverte (el
riesgo de lanzar tu idea y comprometer tu tiempo y recursos). Algunas
personas se detienen en esta etapa, tratando de perfeccionar su plan,
por lo que terminan gastando más tiempo en pensar que en dirigir el
negocio. Los emprendedores exitosos no esperan por el momento correcto; lo crean.
Desarrolla algunas muestras de lo que pretendes vender, y cuando estés contento con tu producto o servicio, empieza la investigación de mercado más
barata y fácil que puedes realizar: pídeles a tus amigos, familiares,
vecinos y seguidores en redes sociales que lo prueben. Si la reacción es
negativa, considera modificar tu oferta. No dejes que este proceso
te desanime. Unos cuantos cambios no significa que tu idea no sea buena;
simplemente será el primero de muchos ajustes en tu plan. La flexibilidad y habilidad de resolver problemas creativamente son grandes cualidades de un emprendedor.
Una vez que hayas hecho esos cambios,
intenta vender pequeños lotes de tu producto y ofrece presentaciones
iniciales del servicio donde puedas (internet, de puerta en puerta,
ferias, etc.). Pide retroalimentación y mantén el contacto con esos
clientes. Asegúrate que tengas un branding correcto:
¿Destaca de entre la competencia? ¿Los valores de tu marca atraen a los
clientes? ¿Estos valores atraerán a empleados talentosos?
Si las reacciones de tus clientes son muy
positivas, empieza a pensar en proveer más del producto o servicio, así
como integrar las preocupaciones en el corto plazo. San Francisco de
Asís dijo: “Empieza haciendo lo necesario; después haz lo posible; y
pronto estarás haciendo lo imposibles”. Asuntos prácticos aparecerán,
como el tema de la distribución del producto y del manejo del flujo de efectivo.
Podría ser el momento de pitchear tu idea ante inversores potenciales y
distribuidores, así como comenzar a contratar y delegar.
Si seguiste los pasos anteriores, entonces descubrirás que te puse una trampa: Ya estarás trabajando en una startup, aunque no hayas establecido una fecha de lanzamiento. ¡Buen trabajo!
Fuente: http://www.soyentrepreneur.com/26119-de-la-idea-al-negocio-segun-branson.html
Fuente: http://www.soyentrepreneur.com/26119-de-la-idea-al-negocio-segun-branson.html

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